El paisaje de la terminal central de la provincia fue cambiando según el avance de la negociación entre la Unión Tranviarios Automotores (UTA) y los empresarios del transporte. Las 18 horas que duró el paro de choferes no pasaron desapercibidas para miles de personas en el país, quienes no pudieron concretar ayer sus tan anhelado viaje de vacaciones. La medida gremial había impactado con fuerza: sólo en la estación de colectivos de San Miguel de Tucumán se suspendieron en ese lapso más de 135 servicios de larga distancia de los 270 programados en un día normal. "Se interrumpió hasta más del 50% de los servicios en algunas empresas", comentó a LA GACETA Alejandro Jerez, supervisor de Tráfico de la terminal capital, quien además explicó que hasta tres horas después de levantarse la huelga, muchas compañías no habían restablecido sus servicios, aunque esperaba una normalización total desde hoy. Débora Torres, justamente, padeció la lenta regularización de los servicios y, cuando promediaba las 18, aún no podía subir al colectivo que la llevaría de regreso a Buenos Aires. Débora había visitado a su hermana y durante dos semanas disfrutó Tucumán. "Es justo cualquier reclamo laboral. Pero debieron haber sido (las empresas) más previsoras ante el anuncio del paro", reprochó la joven, de 21 años, mientras esperaba la reconfirmación de su viaje.
El paro, que había sido dispuesto por tiempo indeterminado, fue levantado alrededor de las 17 por la UTA debido a un acuerdo alcanzado en el Ministerio de Trabajo de la Nación para aumentar un 24% los salarios, informó a DyN el vocero de prensa del gremio, Mario Caligari, quien explicó que será abonado en tiempo y forma por los empresarios en base a la ley vigente y al acuerdo que se firmó.
El acta difundida por la cartera laboral consignó el entendimiento para el pago de $ 700 correspondientes a los meses de enero, febrero y marzo de 2012 y los $ 1.000 correspondientes a los meses de abril, mayo y junio, serán remunerativos a todos sus efectos.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en declaraciones a l canal de noticias C5N, cuestionó al gremio al expresar que no se puede decidir a las 10 de la noche que a partir de ese momento se suspenden los colectivos, esto hay que trabajarlo de otra manera". Mientras que Caligari había responsabilizado por el paro a los empresarios del sector, a quienes les pidió: "hay que jugar en serio, hay que jugar para el país".
El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, calificó el paro como una "verdadera vergüenza" porque "toma de rehenes a miles de argentinos", en declaraciones realizadas en la Casa Rosada, donde anunció el aumento las tarifas de colectivos y trenes.
"No se justifica la posición de los empresarios como así tampoco de los dirigentes sindicales", afirmó el funcionario, y sostuvo que se aplicará la mayor multa a las compañías de transporte de larga distancia.
Antes, el subgerente de la CNRT, Alejandro Rusconi, dijo en una entrevista radial que el organismo recabó información de los servicios incumplidos y que se dispondrán sanciones. "Los servicios se tienen que cumplir", expresó el funcionario antes de dirigirse a la Terminal de Retiro, donde fue increpado por pasajeros, y explicó que si hay una diferencia salarial planteada, las que tienen que abonar son las empresas.
Los momentos del día
Cobertura.- En la terminal de Tucumán, se suspendió más del 50% de los servicios durante las casi 18 horas de paro. Además, según trascendió, algunas empresas no contaban con la cantidad necesaria de colectivos para sostener la alta demanda cuando se levantó la huelga de UTA, lo que motivó el retraso de la normalización del programa. En las boleterías explicaron que la mayoría de los pasajeros reprogramaron sus viajes, contraria a la alternativa de reintegro del importe de los boletos.
Inconvenientes.- "Los de la UTA no dejaron salir a los colectivos. Hasta desinflaron las ruedas de un vehículo para impedir que se cumpla con el servicio. Nosotros no pertenecemos a ese gremio, sino a otro", relató una empleada de una de las compañías que trabaja en la estación central de la provincia, quien prefirió mantener su nombre en reserva.
Largas filas.- Casi tres horas después de levantarse el paro de los choferes de larga distancia, la terminal de colectivo de la capital se colmó de pasajeros para poder concretar. Las largas filas aparecieron en las oficinas de venta de pasajes. Durante la madrugada y la mañana, las plataformas permanecieron casi vacías. No hubo incidentes en la terminal, informaron los gendarmes que cumplen tareas allí.